lunes, 8 de abril de 2024

Presentación

                                         

Presentación

Estas son partes de la historia y vivencias de Manuel Gutiérrez Bernal, “Manuel” o “Manolito” para su familia y amigos, chiclanero de nacimiento y de corazón.

        Unas vivencias y anécdotas de toda una vida, contadas a su manera, con la libertad y el respeto que los años y las canas le otorgan, y que le excusan de cualquier posible desliz o impertinencia, en esa prodigiosa memoria que aún conserva a sus noventa y cuatro años, en la que apenas existen lagunas

        Algunas cosas, tal vez bastantes, quedarán en el tintero del olvido, pero las que salgan a flote y aquí se escriban, estarán llenas sobre todo de sentimientos y amor por los suyos, por esa familia que a lo largo de los años supo mantener unida y en feliz armonía, junto a su compañera y amada esposa, de por vida.

        Es la historia de un hombre ejemplar, tanto en lo personal como en lo familiar, fraguado siempre “entre harinas”, con la que elaboraba el pan que tantos y tantos chiclaneros pudieron llevar a su mesa durante el pasado siglo y parte de este.

        Corresponsal de su propia vida, nos contará “sus cosas” y “a su manera”, con esa alma de filósofo y pensador, que los años les otorga a las personas.

        Nos lo va a contar, y quienes lo conocen, se lo imaginarán, sin pelos en la lengua, sin prejuicio alguno, y lo contará de una forma atemporal, tal y como se le vienen a la memoria, pues son tantas cosas las que nos tiene y quiere contar, que en ocasiones le fluyen los recuerdos de forma apresurada y como un torrente, como queriendo sacar de sus adentros tantos recuerdos que en ocasiones le es imposible frenar ese fluir a su memoria.

        Podría decir tantas cosas en esta presentación, pero será mejor que sea él, el que nos hable, él es el protagonista de esta historia, y como dijeron una vez del filósofo Friedrich Nietzsche, aplicándolo a nuestro protagonista:

           “Manuel, no es tanto una persona que se explica, sino un pensador ante el que uno se ha de explicar”.

y nuestro querido “Manuel” nos contará vivencias, a las que solo habrá que prestarle la atención debida, pues serán contadas sin intermediarios, de su propia voz y con su propio corazón.

        Solo quien tenga ojos para ver y oídos para oír, podrá entenderle y comprenderle, pues su lenguaje y sus ideas son claras y concisas, dando detalles que a más de uno le sorprenderán por la agudeza de lo que cuenta y como lo cuenta.

        Así que vayamos con “las cosas” de nuestro querido y entrañable “Manuel Gutiérrez Bernal”, que nos servirá en este presente, para darnos cuenta de que el futuro, no es nada más que el pasado que se abre paso de nuevo, pero al que entramos por otra puerta.